Capitulo XVI: La diablesa

“Soy un hamubis, tengo un código que seguir; a partir de ahora me consagrare a ese ideal; nunca mas volveré a amar a nadie. Soy un hamubis, mi vida se debe a una causa justa; nunca mas correré detrás de ninguna mujer; me consagrare a escribir mis obras; dedicare toda mi energía a trabajar; nunca mas buscare el placer; no mas esperanzas; el amor no existe, nadie ama a nadie. Escribiré día y noche… Día y noche… Total a mi nadie me espera… Nadie me espera… Otra vez ese silbato: no iré… No iré… Soy un hamubis… Tengo que escribir… No iré…

En el podio estaba el grupo Homos, era el grupo musical del momento, tocaban casi desnudos y en sus conciertos incitaban a los demás a desnudarse; hacían enloquecer al auditorio. Había acabado de llegar y se sentó casi al final de las gradas: “no debí haber venido… no se que hago aquí…”.

El show iba a comenzar, todas las luces se encendieron a la vez. El animador se acerco al micrófono.

Jovencitosss y jovencitasss. Hoy tenemosss a un invitado essspeciaal, alguien que ya muchos han oído mencionarr; una arrtista de fama mundiall: ¡Laaaa diablesa! Acompañada porr el grupo looss Homoosss.

Ella salía al escenario con un traje blanco, con botones plateados, los cuales emitían fugaces destellos, sus cabellos negros hacían contraste con el blanco de su traje; y sobre todo aquellos ojos verdes, fascinantes. Ella avanzo bailando por toda la pista, se introdujo en el publico; sintió el efecto de su mirada; ella se desplazo hacia el otro lado, el vestido estaba entallado al cuerpo parecía que de un momento a otro se iba a romper. La música se iba tornando cada vez más rápida, mas violenta. El vestido se abrió y a la vez que un muslo se dejaba ver, varios botones saltaron y rodaron hacia el público, se escucharon exclamaciones, gritos, otros se arrastraban por el piso buscando los botones. Ahora se desplazaba furiosa por entre el publico, se despeinaba; mientras nuevos botones saltaban del vestido; parecía como si todo le quedase pequeño, como si no cupiera en si misma. Ahora el vestido estaba abierto a ambos lados, dejando ver parte del muslo y aquellas piernas perfectas. Avanzaba entre el publico enloquecido; la vio acercarse nuevamente, palideció; vio sus ojos verdes adquirir una fiereza casi bestial, tembló; ella llego hasta el final de la fila, vio sus cabellos revueltos; su boca roja, entreabierta, y aquellos ojos brujos, de pupilas verdes, terriblemente verdes. La vio allí frente a el, bastaba solo extender la mano para tocarla. Ella comenzó a menearse, luego hizo un movimiento brusco con los hombros y varios botones saltaron de su pecho. Los gritos no se hicieron esperar, chillidos que venían de todas partes, el estaba mudo, petrificado. Ella retorno al escenario, el publico estaba de pie enloquecido, dando gritos. El seguía allí sentado, oculto por las gentes que la aclamaban. Luego se arranco los últimos botones que le quedaban y se los lanzo al público, pero el vestido no se abrió como todos esperaban; ella sonrió y desapareció detrás de las cortinas.

Volvían nuevamente los Homos. Las gentes estaban histéricas, las chicas comenzaron a arrancarse los botones de las blusas, los chicos comenzaron también a imitarlas. En silencio, en medio de sonidos estruendosos, se fue replegando, fingiendo que bailaba, se fue alejando, se arranco algunos botones de la camisa para disimular, hasta que alcanzo la salida; y a hurtadillas salio del lugar.

Aquella noche la diablesa bailaba solo para el, la veía danzar con aquel fuego interior: arrojarse a sus brazos loca de pasión. “La diablesa…”.

Ya era de día, se sentía extenuado, tomo los manuscritos de su novela.

“Tengo que seguir escribiendo”

Volvía a su mente la imagen de la diablesa.

“No pensare mas en ella… Si pudiera conocerla… Podría solicitar un video de ella… Tal vez todos sus videos… Para verla siempre, verla bailar para mi; contemplar sus ojos… Su cuerpo… La diablesa… Si pudiera conocerte…”

Copio los manuscritos y los volvió a guardar, no tenia deseos de escribir. Se sentía abatido, sin fuerzas para nada. Se volvió a acostar: “La diablesa… “.

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Acerca de Alejandro Madruga

Licenciado en Cibernética Matematica. Trabajo el tema de la Inteligencia Artificial desde 1986. He publicado articulos y ensayos sobre la Cibernetica y las tendencias tecnologicas. También he publicados narraciones de ciencia ficción
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